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Buena luz para la música, mala luz para las fotos

Es el problema de ir a sitios que cambian en cada visita. Menos mal que uno ya se va apañando más y más.

Esto ocurrió durante el concierto ofrecido por Los Afectos Diversos en la Iglesia de San Ginés de Madrid dentro del marco de la programación del XXVI Festival de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid. Ensayos en los que entra el público, luces que ahora están y ahora no, un regalo del párroco caído del la cúpula en forma de luz natural, …

El programa fue un maravilloso retrato de la música que ambientó la época de Shakespeare y Cervantes, coincidiendo con el cuarto centenario de la muerte de ambos genios. El coro dirigido por Nacho Rodríguez está a punto de anunciar, por otra parte, la formalización en cd de su proyecto sobre Juan Vásquez.

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Simeón Galduf

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Simeón Galduf

Mi modelo es un tipo nervioso, metódico y algo obsesionado con el orden (o su propio orden). A pesar de todo, no lo parece. Lo que podrían parecer defectos también podrían convertirse en virtudes propias de una persona que las alberga por culpa de su talento. Y es que estamos tan acostumbrados a la lectura de estudios que nos enumeran las virtudes y los vicios de las mentes geniales que nos volvemos demasiado analíticos con el sujeto y no disfrutamos del artista. Con una levita aterciopelada y el sacabuches entre sus manos obedece todas y cada una de mis indicaciones. Él me ha dado las suyas y lo he captado inmediatamente. El está satisfecho con lo que ve en la pantalla de mi cámara. Lo muestra con ese natural entusiasmo que forma parte del compendio de vicios y virtudes. Necesitamos mezclar de forma equilibrada el claroscuro historicista y la naturalidad del músico: ni más ni menos.

 

Simeón Galduf Correa es uno de los mejores trombonistas de Europa y un referente en la música antigua. Tanto en solitario como en la Orquesta Sinfónica de Madrid (Teatro Real) o en Ministriles de Marsias, el de Llíria marca el camino de una generación que ha sido el faro de las más jóvenes. Con una frenética actividad docente, es una de las primeras puertas a las que llaman sus colegas del trombón cuando se sienten contagiados por el renacimiento y el barroco. RCSMM, ESMUC o FIMAD (Daroca) son algunos de los lugares donde se le encuentra, en la actualidad, impartiendo su magisterio.

En lo personal sólo tengo palabras de agradecimiento. Gracias a él y al resto de los Ministriles de Marsias (Fernando Sánchez, Paco Rubio y Javier Artigas) tuve la oportunidad de hacer mis primeras pruebas en el terreno de la música antigua a nivel fotográfico. Es por ello que existe una conexión muy especial que hace que hasta las sesiones fotográficas salgan bien.

 

Aquí, un amigo

Éste es un homenaje a todos aquellos modelos “voluntarios” que padecen las pruebas (a veces infructuosas) necesarias para que el trabajo cada vez salga mejor. Para ellos siempre es un juego. Son muy maleables, no suelen protestar, traen su propio vestuario y/o maquillaje si éste fuera requerido. Lo cierto es que aún no se ha dado ese caso. Lo máximo ha sido conseguir que alguno se enfunde una camisa olvidada en el fondo de armario o que algún otro se desnudara (aunque nadie se lo pidiera). Es una mención a todos aquellos que han cedido sus casas, sus objetos, su propia imagen y todo aquello que les pidiera. No saben para qué lo quieres en concreto. Saben que lo necesitas para “las fotos”. Pero eso es lo de menos. Lo hacen porque se lo pides: sea lo que sea.

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Nereydas – Javier U. Illán / Javier U. Illán – Nereydas

Hoy en día podría parecer que embarcarse en un proyecto musical basado en la música antigua es cosa de locos. Posiblemente lo sea. Por eso, la mayoría de ellos, los inician personas cuyo concepto de la realidad parece estar cegado por el del entusiasmo. Es la segunda vez que trabajo con Nereydas. En cada una de las citas se ha convocado a conjuntos totalmente diferentes con programas muy distintos. Sin embargo uno se encuentra en el mismo lugar una y otra vez esté quien esté. Se tiene la sensación de haber estado allí en muchas otras ocasiones aunque sea la primera. Si bien es cierto que en la primera cita conocía bastante bien a la mayoría de sus componentes, en esta última sólo conocía a mi amigo el tañedor Manuel Minguillón. Él fue el que me puso en contacto con el director del grupo tras presentar su libro – cd Angélico Greco. En cuanto uno conoce a Javier Ulises Illán entiende qué es Nereydas y que mucho se tiene que torcer la cosa para que no siga siéndolo. Es todo eso de lo que hablaba unas líneas más arriba. Este inquieto erudito toledano se ha rodeado de la flor y nata de la música antigua española porque es imposible no caer rendido ante sus encantos.

 

Con él llegó el pasado sábado Filippo Mineccia. A pesar de lo que estuvimos hablando sobre lo ambiguo de los contratenores para algunos críticos, lo cierto es que tiene talento a raudales para poner en pie cualquier sala con una técnica y una potencia que maridan muy pocas veces tan bien como en la figura de este florentino. La cercanía y la confianza que se respiran en los trabajos de Nereydas no son casuales. El criterio de Javier es acertadísimo con la selección profesional. Pero es que, además, siempre coincide con la personal. Podríamos pensar que hace trampas al reunir en sus proyectos a gente que ya se había tratado con éxito en el pasado. Quizás. Obviamente es muy consciente de que con una buena materia prima todo es más fácil. Pero tengo la sensación de que Javier ve en cada uno de los músicos a los que dirige a ese chico toledano que ha recorrido (y recorre) el mundo formándose en busca de cosas como las del pasado sábado: un auditorio en pie contagiado de música.

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Nereydas
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Nereydas

El concierto con Mineccia forma parte del proyecto discográfico en torno a la figura de Niccolò Jommelli que espera ver la luz lo antes posible. Mientras esto ocurre, Javier U. Illán sigue trabajando en Lucerna con La Fura, nada más y nada menos. Personalmente, me importa muy poco lo que esté haciendo: seguro que me gustará.

 

Niccolò Jommelli: El Compositor de la Luz (álbum completo de los ensayos y concierto)

Hablando

 

Así nos pasamos las cerca de dos horas que dura todo. Pero no dura más porque tenemos que irnos y vamos con hora. Como este blog es básicamente de fotografía empezaré diciendo que fui a casa de Agustín ha realizar una sesión de fotos. Pero como ocurre siempre, uno va a casa de Agustín con cualquier otro pretexto (conciertos en su salón, la visita de algún músico destacado, a tomar algo,…), cuando en realidad sabe que va a charlar, a compartir un rato de alegría con una persona encantadora de arrebatadora generosidad. Estuvimos hablando de la actividad de (…), que no nos acaba de convencer, de la polémica con (…), de lo malo que es el clave (…), de lo buenos que dicen que son los claves de (…), de lo bien que le cayó (…), nos preguntamos qué tal les habría ido en el curso de (…), me contó que (…) le insinuó que las críticas discográficas en (…) se hacían previo pago, comentamos lo de la mala memoria de (…) y lo buen músico que es. También salió el tema de (…), que estaba un poco mosca con lo de (…). Pero no hay que pensar que todas nuestras charlas se parecen a un patio de vecinos. Como la sesión la hacemos en la sala del clave (maravilloso Restelli sobre un Taskin), nos acordamos de cuando todos los alumnos de música antigua pasaban en esa sala sus obras de la clase de cámara o de instrumento. Recordamos el primer curso con Enrico Baiano y la ilusión con que empezó la Asociación de Amigos del Clavecín (una idea original suya). Me contó lo bien que les salió el último pase del concierto de las obras para dos órganos del Padre Soler que están tocando en dos claves. Me quedé callado cuando hizo un repaso a su vida personal y artística. Si hay algo que caracteriza a Agustín es la pasión que le pone a todo. (…) y él forman una pareja encantadora. Sus hijos, (…) y (…), son un reflejo de todas las virtudes de sus padres. Lleva varias décadas dedicado a formar a futuros pianistas en el conservatorio de (…). Con toda esa carga de responsabilidad a su espalda se ha empeñado en seguir adelante con su pasión por la música antigua y por el clave, sin renunciar en ningún momento a algo sin lo cual no se entendería la personalidad de Agustín.

También me dijo que no contara que va a tocar en breve en (…). Que es un secreto que nos va a contar a muy pocos. No quiere que nadie se entere, de momento, de que va a tocar en (…) con (…). Bueno, esto último es evidente: L’Entretien des Clavecins son Agustín Álvarez y Eusebio Fernández-Villacañas (otro gran músico y mejor persona).

Corselli, Música Boscareccia y por qué hago estas cosas

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La mujer que aparece encabezando este texto es Alicia Amo. Se estrenó como profesora del pasado III AIMAntigua, celebrado en Burgos en el mes de julio. El día de los ensayos generales de las dos óperas que se representaron en el Teatro Principal de dicha ciudad se me acercó para hacerme una propuesta que no pude rechazar. El violinista Andoni Mercero dirige un grupo llamado Música Boscareccia. Ha realizado una gran labor de investigación sobre la figura de Francesco Corselli. Ésta es una de esas figuras a las que la falta de cuidado con la cultura en España ha enviado a lo más profundo del olvido. Acaparó, en gran medida, la actividad musical española durante cerca de cuarenta años. En ese periodo fue el Maestro de la Capilla Real bajo el gobierno de diferentes monarcas. A pesar de este dato, apenas conocemos la obra de este compositor,que llegó a trabajar con el afamado Farinelli, con José de Nebra o con el Padre Antonio Soler. Mercero ha recuperado varias de sus Cantadas y Sonatas y las ha puesto al servicio de la voz de Alicia y de los instrumentos de un conjunto cuajado de artistas de primer orden: Juan Carlos de Mulder, tiorba / Mercedes Ruiz, cello barroco / Carlos García-Bernalt, clave y órgano / Alexis Aguado y Andoni Mercero, violines / Alicia Amo, soprano. Haber compartido momentos tan especiales como la adaptación para cello y violín que improvisaron Mercedes y Andoni de una de las sonatas, o las entradas de Alicia con su maravilloso timbre de voz hace que haya valido la pena todo.

El resultado es un disco que estará en el mercado, si no me equivoco, en el mes de diciembre. Sólo Emilio Moreno había grabado un repertorio parecido en Glossa. Pero de eso hace ya más de diez años. En aquella ocasión eran extractos de su ópera Il Farnace, Achille in Sciro y otras Cantadas. El conjunto era el Concierto Español y la soprano Nuria Rial. La versión de Música Boscareccia es algo más intimista por el carácter de las obras que, a su vez, condiciona el hecho de que un dúo de violines y el bajo continuo sean suficientes en detrimento de la numerosa orquesta del Corselli de Moreno. El resultado, en esta ocasión, no desmerece lo más mínimo al anterior. Los artífices de esta aventura son músicos de una dilatada experiencia que han colaborado y colaboran con algunos de los conjuntos más prestigiosos de España y Europa. El tratamiento de las cuerdas, el oficio del experto bajo continuo y la genial dirección de Mercero son un marco inmejorable para los tintes de la fantástica voz de una Alicia Amo que se postula como una de las más importantes en su género. No puedo adelantar nada más del mismo. Sólo puedo decir que he tenido el honor de ilustrar con mis fotos el interior del librillo y la contraportada del mismo. En cuanto el fantástico trabajo esté a la venta compartiré alguna de esas imágenes. Me embarga el orgullo cuando tengo ocasión de formar parte, por mínima que sea, de cosas tan especiales como ésta.

Petrarca Ensemble

_DSC2323.jpgHace algo más de un mes, compartimos una ajetreada mañana con los músicos del recién gestado Petrarca Ensemble en el Cinco Tres Estudio. Me sorprendió eso de las tardanzas (rápidamente explicadas) para un conjunto que contagia serenidad. Desde las cuerdas de Floris Stehouwer y Manuel Casas, desde los medidos golpes de Xosé Saqués, hasta la bellísima voz de Laura Fernández Alcalde, todo lo que reciben nuestros sentidos son resquicios de otro tiempo en que el mundo iba más despacio. Un tiempo en que el hombre se regía por la naturaleza. Una naturaleza cruel, a menudo, pero inspiradora de cosas tan imprescindibles como la música renacentista.